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Abril 20, 2004

Cultura y proselitismo

Acabo de llegar a casa y he repasado en El Mundo las tomas de posesión de los nuevos ministros (me niego a utilizar esa horterada de ministros y ministras, a mí me enseñaron que la forma masculina es neutra en estos casos). Seré sincero, no he prestado demasiada atención; al menos hasta que he llegado al Ministerio de Cultura, donde su nueva responsable, Carmen Calvo, me ha deleitado con algunas de las expresiones que mejor delatan su intención de crear un aparato de “inteligencia cultural” a su servicio pero con nuestro dinero.
La Ministra considera la cultura un derecho, no un objeto de consumo. A buenas horas me descubren que tengo derecho a ser culto, si lo llego a saber no me paso todos estos años leyendo, hubiera exigido que se me suministrara la cultura por vía intravenosa. La cultura es algo inherente a las sociedades; por definición, consiste en el conjunto de costumbres, modos de vida y conocimientos de una sociedad. Y están ahí, no son un derecho, son un hecho.
Otra cosa sería hablar del derecho al acceso a la cultura, que no me parece que esté limitado más que por el deseo de la población. Es la gente la que decide si quiere o no comprar un libro, ver una película o ir a una exposición, nadie en su sano juicio puede creer que la cultura está fuera del alcance de la mayor parte de la población. La perspectiva del nuevo gobierno viene viciada por dos cuestiones básicas: el deseo de intervenir y la desconfianza en el mercado. La necesidad, casi biológica, que tienen los socialistas de intervenir en cualquier campo les viene dada por su ideología, que desconfía de las decisiones individuales y cree que es necesaria una guía externa que le diga a la gente cuáles han de ser sus preferencias. Es obvio que no estoy de acuerdo con esta posición pero es que, además, creo que su intervensionismo oculta una intención torticera. Creo que la verdadera pretensión del Gobierno es fomentar y multiplicar la repercusión de un círculo de gente, que se autoproclaman representantes de la cultura española, y que son fieles seguidores del partido socialista. Intentan asegurar su poder y lo llaman cultura como lo podían llamar, más claramente, “instrucción pública para el progreso de los socialistas”.
Carmen Calvo cree que no se puede discutir la protección a “nuestros” artistas. Yo creo que es discutible que se financie con mi dinero el negocio de otra persona sin mi consentimiento. Un negocio del que la sociedad no obtiene beneficio alguno ya que suele consistir en producciones mediocres, olvidables, proselitistas y que necesitan de protección porque en el mercado no tendrían salida. Efectivamente, el famoso mercado, ese que permite que la gente decida según sus propios criterios, qué es lo que desea y qué cosas no merecen su atención. Una libertad que la nueva ministra teme, no vaya a ser que sus amigos, los que se dedican a lavar las mentes de aquellos niños que hayan podido sobrevivir a la educación publica a la que se les somete, no puedan sobrevivir en ese mercado en el que pasan tanto frío, según la ministra. En el mercado pasan frío los vagos o los incompetentes; en cualquier caso, aquellos que no saben como satisfacer las necesidades de los demás. Que la ministra y sus amigos se adscriban al campo que quieran.

Escrito por Feyn Dem en: Abril 20, 2004 9:36 PM
Comentarios

Magnífico comentario, sobre todo en la parte donde afirmas que la cultara, para esta gente, es la continuación del adoctrinamiento escolar.

Posted by: Policronio en: Abril 20, 2004 10:01 PM

No sé qué te tomas, que estás últimamente que te sales.

No me acuerdo de la referencia, pero en el propio programa del PSOE hay una referencia a la promoción pública de la cultura, que yo siempre he entendido como la promoción con dinero público de los "intelectuales de cámara"

Posted by: José Carlos Rodríguez en: Abril 20, 2004 11:51 PM

Debe ser el poner a la estatua de la libertad como logo, José Carlos... :-)

Posted by: Daniel Rodríguez en: Abril 21, 2004 1:07 AM

Que pasa? que los de derechas no hacen propaganda y difunden sus ideas y formas de pensar desde el poder como lo hacen los socialistas, a que vine tanta hipocresía? No he conocido nunca un partido político, de cualquier tendencia, en el poder que no intente manipular a través de la cultura y la propaganda más o menos disfrazada. Así que será mejor que nos apliquemos todos el cuento e intentemos ser mejor personal en lugar de criticar siempre a los otros por el simple hecho de haber sido “educados” bajo la influencia de una ideología que no coincide con la nuestra.

Posted by: Ana Cardona en: Julio 23, 2004 5:24 PM