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Septiembre 16, 2004

Intereses y contradicciones

Entre las excusas de los intervencionistas siempre está la de proteger el interés de la mayoría. Cuando obstaculizan la entrada de nuevos actores en un mercado o cuando favorecen a ciertos productores frente a otros mediante subvenciones, siempre afirman estar defendiendo a la mayoría, haciendo ley lo que la mayor parte de la población defiende. Pero si la mayoría desea algo, ¿qué necesidad hay de protegerlo?
“A los catalanes y a la mayoría de europeos nos gusta nuestro modelo comercial. Nos gusta ir a comprar en coche como en Pittsburg o Las Vegas. Pero nos gusta especialmente ir a comprar paseando por Barcelona, Girona o Granollers, viviendo nuestras ciudades y barrios en su dimensión comercial y también convivencial y cívica.”
Esto afirma Pere Esteve, consejero de Comercio, Turismo y Consumo de la Generalidad de Cataluña en defensa de la legislación catalana sobre horarios comerciales y apertura de nuevas grandes superficies. Pero, si tan deseosos están los catalanes (cuyas preferencias tan bien parece conocer por vía mística) de comprar en el pequeño comercio del barrio, ¿por qué hay de protegerlo legislando en contra de los centros comerciales? Da la impresión de que los empresarios de las grandes superficies en Cataluña obligan a la gente a comprar en sus locales a punta de pistola. ¿No será que lo de Pere Esteve es “la expresión de un deseo” y no una realidad? Y hablando de deseos:
“Disponemos de una oferta de proximidad de gran calidad y dinamismo y cuyas raíces son autóctonas. Esta oferta convive con la de la gran superficie, que en muchos casos no es catalana.”
¿Quiere esto decir que, si las grandes superficies pertenecieran a empresas “autóctonas”, el señor Esteve no pondría tantos reparos a verlas florecer en su comunidad? La defensa por la demagogia de los intereses electorales suele propiciar grandes ejemplos del arte de la contradicción. El artículo de Pere Esteve, en El Mundo de hoy, es un buen ejemplo.

Escrito por Feyn Dem en: Septiembre 16, 2004 7:20 PM
Comentarios

El paternalismo de estado y el nacionalismo en un solo artículo. Ahora solo hace falta que aparezca el xenófobo de Puyol.

Posted by: A C T I V E Z en: Septiembre 16, 2004 10:05 PM

No se si lo leisteis, hace unos meses salio publicado en La Vanguardia y en El Periodico, se hincharon a elogiar a una empresa fabricante de componentes electronicos sita en Viladecavalls, Circutor creo recordar que se llama; la virtud por la que eran los elogios era precisamente la expansion multinacional de la misma. En fin, sobran comentarios: nadie ha insultado jamas a El Pozo o a Campofrio por su expansion comercial (si a Repsol, ya sabemos que los petroleros son sucios y explotadores, todos los argentinos lo saben. :-))

Posted by: jam en: Septiembre 17, 2004 5:34 PM