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Enero 11, 2005

Será por ejemplos

Como ya comenté ando en esa insólita aventura que supone buscar piso en Madrid. Entre las opciones que uno siempre maneja en estos casos está la de recurrir a la EMV, ese engendro público que se dedica a sortear viviendas como quien sortea cestas de navidad entre los clientes. En años anteriores ya presenté varias solicitudes en este organismo y, para mi sorpresa, pude observar como los procesos, poco a poco, se modernizaban.
Hace ya un par de años que decidí ahorrarme lo de ir a pedir milagros a los funcionarios en vista de que nunca iba a conseguir nada y también porque me ponía de mala leche ir a pedir ayudas a quienes tanto han hecho porque yo no pueda comprarme un piso. Inocente como soy, pensé que este año la cosa se habría modernizado aún un poco más y que podría realizar todas las gestiones por internet e incluso, quién sabe, ahorrarme el trámite ir a firmar los papeles, que fue lo único que tuve que hacer la última vez. Pero, como siempre, la administración pública demuestra en la práctica cómo se puede dar un paso adelante justo antes de dar dos para atrás. Esta vez, no sólo no podré hacer ninguna gestión por internet, sino que tendré que desplazarme dos veces, una para recoger la solicitud y otra para entregar los papeles. Papeles que incluyen un certificado que acredite que resido en Madrid desde hace unos cuantos años (vamos, toda la vida) y que recogeré en fecha indeterminada en una ventanilla para poder entregarlo en la ventanilla de al lado y que mi querida ciudad se comunique a sí misma que vivo allí. Por supuesto, todo esto se podrá hacer en ese glorioso horario de atención al ciudadano que discurre entre las nueve de la mañana y las dos de la tarde, cuando la mayor parte de los interesados estamos trabajando.
¿Quién dijo eficiencia y servicio al ciudadano? ¿Quién dijo administración pública y funcionarios? Pues eso.

Escrito por Feyn Dem en: Enero 11, 2005 7:00 PM
Comentarios

No entiendo cómo la gente no se revela contra esos sorteos. Son humillantes. Yo ya he 'jugado' en dos de ellos.

Se sortean 300 viviendas para 20.000 solicitantes a un precio irrisorio que sólo es posible porque el suelo se lo han regalado. Y después del sorteo dicen que así se demuestra que es posible construir viviendas a precios populares.

Yo creo que lo que se demuestra es justo lo contrario. Y que a los agraciados les vamos a pagar el piso entre todos.

Posted by: Toledano en: Enero 11, 2005 7:27 PM