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Enero 31, 2005

Azul y blandito por dentro

Ayer mismo comentaba el carácter infantil y caprichoso del presidente y sus dicharacheros discípulos. En el comportamiento de los niños destaca una cierta incapacidad para aplicar las más elementales reglas de la lógica, además de una absoluta falta de prudencia a la hora de abrir la boca y soltar alguna gansada. En los críos es lógico, incluso puede resultar divertido, pero en un ministro es otra cosa.
El principal problema de Iraq a día de hoy es el terrorismo, se mire por donde se mire. Para quienes ven mal la presencia de las tropas aliadas en la zona tendría que resultar obvio que la actividad terrorista no va a acelerar su salida, antes al contrario. Para quienes consideramos a los terroristas un mal en si mismos, se llamen como se llamen, los iraquíes que pacíficamente acudieron ayer a las urnas son verdaderos héroes. Y cuando uno es miembro de un Gobierno que ha hecho tanto por animar a los tipejos de los coches bomba, sacando a las tropas españolas al grito de “americano el último” y animando a los países que ayudan en la construcción de un Iraq democrático a retirarse para no molestar a los coleguitas de la Alianza de Civilizaciones, y alguien te pregunta por tu opinión sobre las elecciones de esta semana pasada, quizás lo más prudente fuera felicitar sinceramente a los iraquíes y pasar a otro tema lo más rápido posible. Pero ese no es el estilo del ministro Moratinos que parece incapaz de aplicar la lógica más elemental y ha decidido ir por ahí presumiendo de la participación de su gobierno, en lo diplomático y lo financiero, en la reconstrucción de Iraq. Con esa cabeza redondeada y esa sonrisa dibujada con tiralíneas, antes parece el ministro un teleñeco que un diplomático; pero los teleñecos no sólo eran unos magníficos profesores de lógica sino que ahora me resultan mucho más realistas y prudentes que el señor ministro.

Escrito por Feyn Dem en: Enero 31, 2005 6:55 PM
Comentarios

Lo de Moratinos es una emfermedad que se conoce como "Amnesia stupidensis" o "Morbus Prisa", en círculos más expertos. Comienza con incapacidad de rubor, sigue con calor dialéctico y termina con declaración purulenta. No tiene cura.

Posted by: Astur-Leones en: Enero 31, 2005 8:12 PM