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Febrero 5, 2005

Exigencia

Funciona en Inglaterra un departamento gubernamental independiente (sí, esas cosas existen) que se encarga de inspeccionar y elaborar informes sobre las escuelas del país. Estos informes incluyen unos criterios de calidad que afectan al tratamiento que el Estado da a cada colegio y que incluyen también a las escuelas privadas, lo que no deja de ser otro ejemplo de intromisión del estado aunque no es ese el tema de este post.
El Ofsted, así se llama el departamento, tiene la potestad de incluir en un listado de escuelas fallidas a aquellas que no cumplen sus criterios, lo que trae ciertas consecuencias para esas escuelas, entre las que se incluyen dificultades para contratar personal y reclutar alumnos ya que los informes son públicos. La polémica ha surgido cuando el Ofsted ha endurecido sus criterios, haciendo que una escuela pueda ser calificada de fallida cuando un 10% de sus clases sean considerada insatisfactorias cuando anteriormente el margen era de hasta el 20%. Lógicamente, esto ha supuesto una aumento en el número de escuelas que caen bajo esta definición a pesar de que el nivel de la enseñanza haya mejorado en Inglaterra en los últimos años (el porcentaje medio de clases insatisfactorias en el país es del 5% actualmente). Esto puede entenderse como un golpe para el gobierno laborista en un año de elecciones pero eso sólo si consideramos que la gente va a ser tan estúpida de no comprender el significado que tiene un aumento de la exigencia de las inspecciones y los beneficiosos efectos de este tipo de medidas a largo plazo. Lo cierto es que buena parte de las escuelas que en su día tuvieron malos resultados en esas inspecciones, presionadas por las consecuencias, has conseguido salir del pozo y sus alumnos se han beneficiado de ello. Hay quienes, en las escuelas, ha levantado la voz ante estos cambios de criterio que les obligan a elevar sus niveles de calidad. Pero no son quienes se ven obligados a mejorar en su trabajo los que deben preocuparnos, sino los alumnos cuyo futuro está más claro porque un mayor porcentaje de sus clases les servirán para algo.
En un país como el nuestro, donde cualquier apelación a la exigencia en la educación es recibida como alaridos de terror por parte de profesores, padres y alumnos (no de todos, aún queda gente con sentido común en España), probablemente es inimaginable la existencia de un cuerpo como el Ofsted. Los perjudicados son los estudiantes, que reciben una educación inservible. Probablemente tendremos un alto porcentaje de universitarios y de gente con un título en el bolsillo pero, cuando se trate de salir ahí fuera y ganarse la vida en un mundo globalizado, quienes se formaron en escuelas donde se requiere un cierto esfuerzo para aprobar, siempre tendrán más oportunidades y siempre aportaran más a sus sociedades, que serán más ricas y tendrán más futuro gracias a ellos.

Escrito por Feyn Dem en: Febrero 5, 2005 12:41 PM
Comentarios

Por complementar, el caso de la clase de mi hija mayor (8 años). A mi pregunta: porqué no tienen los niños parácticamente ningún trabajo para realizar en casa? mi hija se aburre en clase, y luego en casa hemos de ser mi mujer y yo los que le "enseñemos" a preparar las clases del día siguiente.
Respuesta: ay Sr. Gomez, es que su hija es de las más inteligentes de la clase. No podemos encargarnos de ellos, porque quienes realmente necesitan ayuda son los otros. Los menos capacitados marcan el ritmo. Ha de comprender que necesitamos integrar a todos los niños por igual en el sistema educativo.

Y eso que vivo en Alemania....

Posted by: Astur-Leones en: Febrero 5, 2005 1:57 PM