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9 de Mayo 2005

Miedo al examen

Quién, siendo estudiante, no ha soñado con poder librarse un examen. Los hay que incluso simulan enfermedades o inventan accidentes para eludir el siempre incómodo trámite de que alguien te obligue a demostrar tu capacidad y conocimientos. Tradicionalmente, para escaparnos de una de estas pruebas teníamos que engañar, primero a nuestros padres, y luego a nuestros profesores. Ya no es así. En Madrid, profesores, padres (espero que no todos) y políticos de izquierdas se alían para evitar un examen a 60.000 estudiantes de sexto de primaria. No crean que se trata de algún examen de esos que “cuentan para nota”, o una prueba que marcará el futuro escolar de los niños, es un test para definir el estado actual de conocimientos de los escolares madrileños cuando se acercan al final del ciclo de primaria.
Hay quien dice que, para solucionar un problema, primero hay que ser consciente de que está ahí, estudiarlo en profundidad, y luego se podrán buscar soluciones eficaces. Que el problema está ahí ya lo sabemos y este tipo de exámenes, destinados a controlar la evolución de los estudiantes y a detectar los puntos débiles y los fracasos evidentes del sistema educativo, son una buena ayuda para determinar su origen y características. Parece extraño, por tanto, tanto rechazo a una prueba no evaluable y que busca mejorar la calidad de la educación en Madrid. El rechazo de algunos padres sólo lo puedo entender a partir de esa cultura ajena al esfuerzo que se manifiesta en la exigencia de que sus hijos aprueben como sea, independientemente de si han aprendido algo o no, y no me queda más que lamentarlo por los chavales que tengan padres de ese tipo. Mal futuro les espera atrapados entre un sistema educativo fallido y unos padres malcriados. El rechazo de los profesores me parece más comprensible. Si los resultados del examen se publican por centros, más de un profesor debe estar temblando ante la posibilidad de verse reflejado en el espejo de su propio fracaso. Ya comenté aquí una vez que en Inglaterra funciona un sistema de control de la calidad de la enseñanza que, probablemente, los profesores patrios entenderían como un Inquisición cruel e inadmisible pero que parece que consigue, poco a poco, controlar el deterioro de la educación inglesa e incluso elevar su nivel. Suerte que tienen. Los datos del Ofsted inglés analizan cada centro y el fracaso supone serias consecuencias para los rezagados. ¿Competencia entre las escuelas? No veo porqué no si eso va a ir en beneficio de los estudiantes, como no puede ser de otra forma, pero el PSOE madrileño ya ha pedido que se eviten “las comparaciones entre centros”. Y aquí llegan los políticos de izquierdas, esos eternos alérgicos al esfuerzo y al mérito, que detestan los exámenes, tomen la forma que tomen, como si tuvieran doce años, y que prefieren someter a los críos madrileños a una educación patética, pero igual, antes que ofrecerles posibilidades de mejora obligando a trabajar a los profesores e imponiendo a los estudiantes la obligación de demostrar la efectividad de su trabajo y de asumir las consecuencias si fracasan.
Padres, profesores y políticos prefieren no ver el problema, ignorarlo todo el tiempo que sea posible y que sus hijos vivan en una país de jauja permanente donde todo va estupendamente y nadie tiene derecho a decirte que has hecho algo mal. La pena es que ese mundo, ineludiblemente, se acaba. Algunos afortunados se harán funcionarios y podrán seguir viviendo del cuento, pero la mayoría, si es que queremos que este país salga adelante, tendrán que buscarse un trabajo productivo para el que estarán mal preparados, lo que les condenará a empleos inestables y mal remunerados. Les recomiendo que dirijan sus quejas a sus padres, sus profesores y a los políticos que les dejaron en la estacada.

Escrito por Feyn Dem en: 9 de Mayo 2005 a las 08:36 PM
Comentarios

Eres injusto. Los profesores no son los culpables directos, ni de lejos, de los problemas de la educacion en España; o por lo menos no todos. Por cada profesor contento con el sistema (los inspectores y cuatro directores a lo sumo) puedes encontrar trescientos que echan pestes de las consecuencias de la LOGSE; no solo sobre los alumnos, sino también sobre su trabajo. Y eso desde el primer día de su implantación.

Yo conozco varios y se ríen, por no llorar, de la panda de vagos e ignorantes que les toca sufrir cada año (sí, sufrir es la palabra, porque cuanto más ignorantes, irresponsables y vagos más difícil es su trabajo). Y eso dejando de lado el aumento de la violencia y la falta de autoridad que les dan las leyes.

La clave está en que la mayoría de los profesores de colegios e institutos públicos lleva a sus hijos a privados. Aunque gracias a la dependencia que tienen de la administración tampoco es que sean la panacea.

Posted by: Drow en: 10 de Mayo 2005 a las 07:47 PM

Generalizando siempre se arriesga uno a ser injusto pero creo que muchos profesores, sobre todo en la educación pública, se han contagiado del pasotismo socialista en materia de educación, aunque obviamente no quise decir que fueran todos, igual que no creo que todos los padres de este país sean unos soplagaitas.

Posted by: feyn dem en: 10 de Mayo 2005 a las 08:00 PM

SE ESCRIBIÓ: " Algunos afortunados se harán funcionarios y podrán seguir viviendo del cuento"

COMENTO: Perdona, pero el inútil vitalicio que consigue un puesto de funcionario no es ningún "afortunado", sino que es un parásito digno de lástima, ya que vive en un mundo de fición y está corroído por la duda y la falta de seguridad (plenamente justificada) en sí mismo.

Cuando te pones a hablar con los funcionarios sin atacarles (para que no se cierren en sí mismos), estos empiezan a contarte las múltiples miserias morales de su triste ocupación.

Posted by: AYN RANDiano en: 19 de Mayo 2006 a las 02:21 PM