Con los que no se han rendido nunca. Con los que se niegan a aceptar chantajes. Con quienes no admiten que los asesinos salgan libres por sugerir que van a dejar de serlo. Con los que siempre hemos estado. Con los que siempre han estado con nosotros. Y estaremos recordando a los que ya no están por defender la libertad y la democracia.
Mañana estaremos con las víctimas del terrorismo, frente a los terroristas y también frente a aquellos que se llaman a si mismos “buenos” y luego demuestran ser tan solo cobardes, manipuladores y ventajistas.
Hasta mañana.