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20 de Junio 2005

Montilla en clave intelectual

Declaración original: “Es lamentable ver manifestándose de la mano del PP, pidiendo que se recorten derechos, a aquellos que nunca salieron a la calle a pedir la democracia”. José Montilla, ministro de Industria.
Traducción: “Anda que si os pudiera meter mano se os iban a quitar las ganas de salir a la calle”.
Es poco discutible que a la izquierda mediática y política se le han atragantado las manifestaciones de las últimas semanas. Existen argumentos para criticar a quienes se manifestaron el sábado, yo mismo daría unos cuantos si no estuviera un poco vago últimamente, pero los ataques ad hominem, y más cuando no tienen ni pies ni cabeza, como es el caso, no hacen sino retratar al acusador mucho más que al acusado.
La primera imprecisión del ministro Montilla, me gustaría pensar que calculada pero probablemente se quede en torpe, consiste en asumir que se está pidiendo un recorte de derechos donde se está reclamando que no se concedan unos cuya justicia es discutible. E insisto en que no comparto buena parte de las motivaciones de la manifestación del sábado, pero creo que el debate, por ambas partes, se ha simplificado llevándolo al terreno de lo emocional, de forma que se han dejado de tratar los temas básicos, es decir, la cuestión de si una pareja homosexual debe tener acceso a ciertos privilegios cuyo origen radica en la ligazón ineludible entre matrimonio tradicional e hijos. Y aquí volvemos al asunto de la adopción, con toda su carga de estudios más o menos serios, y de las amplias posibilidades de engendrar por vías “indirectas” que tienen muchas parejas homosexuales y que podrían justificar esos derechos. Este debate se ha abandonado de inicio desde los sectores más implicados en la polémica, incluyendo al Gobierno.
Pero la pieza más ridícula de las declaraciones de Montilla está en la segunda parte de su frase. Para empezar, y observando las imágenes de la manifestación, es obvio que muchos de los asistentes no se manifestaron pidiendo la democracia... porque no tenían edad para hacerlo, si es que habían nacido. Intentar deslegitimar a cientos de miles de personas, atribuyéndoles, sin fundamento ninguno, cierta actitud hace treinta años es, por este orden, estúpido, infantil y revanchista. Ni siquiera voy a preguntar por dónde andaba Montilla en esa época, sus declaraciones le retratan con un ejemplo casi perfecto del tipo de ciudadano que permitió que el dictador muriese de viejo y en la cama. Ese tipo de ciudadano que, cuando alguien sale a la calle para manifestar una opinión diferente a la suya, se limita a tildarle de contrario al sistema y a mirar para otro lado si se le impide expresarse en libertad. Los había en el franquismo, en la Alemania nazi y en la Rusia soviética. Montilla, como el “vociferante” Pumpido, no dejan de ser dignos representantes del franquismo sociológico; que hayan cambiado un caudillo por el progresismo hiperlegitimado poco importa.
Lo lamentable del señor Montilla es que pretenda que es suficiente soltar una mamarrachada barata para convencer a los españoles de que su ley es justa y las reclamaciones de los manifestantes no. Deberíamos estar acostumbrados, después de lecciones de estupidez como las que tuvimos que soportar con la “constitución” europea, a esperar de nuestros políticos consignas cutres pero, ¿deberíamos seguir admitiéndolo?

Escrito por Feyn Dem en: 20 de Junio 2005 a las 07:10 PM
Comentarios

"sus declaraciones le retratan con un ejemplo casi perfecto del tipo de ciudadano que permitió que el dictador muriese de viejo y en la cama"

Bástete saber que nació en 1955 y que ingresó en el PSOE cuando tenía 23 años, en 1978. Tres años criando malvas el otro.

Posted by: Hobbes en: 20 de Junio 2005 a las 07:16 PM