El presidente comparte mesa con los que el mismo llama “sus amigos”, unos amigos que resultan ser relevantes empresarios catalanes. Entre ellos están algunos de los personajes más destacados en uno de los proyectos políticos más importantes de este Gobierno, la OPA sobre Endesa. Y ahora Montilla pretende que nos creamos que no hablaron del tema.
Allí estaban el presidente de La Caixa y el de Gas Natural, dos que se juegan mucho en la operación contra Endesa, pero no, que va, hablaron del tiempo, de fútbol... lo que hacemos todos. Claro que en mis conversaciones amistosas de las últimas semanas también ha salido el tema de la OPA y no soy accionista de ninguna de las empresas, vamos, que no me va un duro en el envite.
En fin, agradecemos que el presidente nos deje claro la relación amistosa que le une a los implicados en una operación empresarial que necesita del empujón de Zapatero para salir adelante, así ya no nos podrán decir nada cuando afirmemos que esta OPA no puede ser más política. Lo que está feo es que pretendan que nos creamos un absurdo; lo que está feo, feísimo, es que, encima, nos tomen por idiotas.