Leo estas palabras de Enrique Múgica en El Mundo: "Exigimos la rendición incondicional de ETA, con vencedores y vencidos". Nada más lógico. Si creemos que nuestra posición es moralmente superior, que los principios (y por ende los métodos, las formas) que nosotros defendemos tienen un valor intrínsecamente superior al de los terroristas, no es posible otra solución. No nos valdrá un acuerdo, una negociación, que deje a los asesinos reivindicados, sus métodos justificados, sus objetivos parcialmente alcanzados. Este es un mensaje que quizá no resultará fácil de entender para los que propugnan alianzas que igualan cosas que no pueden ser más diferentes. Ya decía Schopenhauer que uno de los principios básicos en toda discusión es la necesidad de compartir ciertos principios; sin eso, no es posible el diálogo. Contra negantem principia non est disputandum.
Escrito por Feyn Dem en: 12 de Febrero 2006 a las 02:41 PM