Como, por ejemplo, preguntarle a un diplomático saudí porqué en su país no se pueden construir iglesias o sinagogas mientras ellos financian la construcción de mezquitas (más parecidas a centros de instrucción ideológica que a lugares de culto) por todo occidente. Entonces es cuando el implicado te puede responder comparando a su país con el Vaticano y afirmando que los cristianos y los judíos pueden practicar su religión en Arabia Saudí... en su casa y sin hacer ruido.
Así que, ya saben, Arabia Saudí es una inmensa mezquita con las puertas bien cerradas, no vaya a ser que entre aire fresco, y nosotros somos los tontos útiles que les financiamos el invento. Y es que no todas las razones para reducir nuestra dependencia del petróleo tienen que ver con la economía o la contaminación, algunas son cuestión de que hay algo que huele francamente mal en Arabia Saudí.
Cuando nos queramos dar cuenta de lo que hemos dejado crecer en Europa, ya estaremos todos con el culo en pompa mirando hacia la Meca.
Posted by: El Cerrajero en: 29 de Marzo 2006 a las 06:05 AMteneis toda la razon del mundo.
estamos invadidos.
no existe igualdad.
viva la anarquia