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22 de Mayo 2006

Banderitas

Nos supongo de acuerdo en que el aprecio natural por los símbolos propio de la especie humana se convierte en amor exacerbado en el caso de los políticos. Ellos son los primeros en correr a envolverse en banderas y en recurrir a frases cortitas y escasas de sentido para atraer al incauto elector. También estaremos de acuerdo en que los partidos, en su actual encarnación más cercanos a una secta que a un instrumento de participación política de los ciudadanos, controlan con exquisito cuidado (que no gusto) los símbolos que aparecen asociados a ellos en carteles, mítines, imágenes de televisión, etc, etc.
Si convenimos en todo esto quizás también les haya llamado la atención algo que sucede regularmente en todos los actos públicos de PSOE y que no deja de ser una prueba más del aprecio, escasito, que este partido tiene por todo lo que refiera, rodee o huela a la palabra España (salvo cuando de poder se trata, claro, para eso no hay remilgos). Esta semana pasada hemos visto un mitin en Cataluña para lanzar la campaña para salvar al Estatuto del ridículo y una comida fraternal de socialistas vascos en la que Zapatero nos anunció lo que ya sabíamos, que va a negociar con ETA de la misma forma que sacó el Estatuto catalán, como sea y pase lo que pase. En ambos actos públicos hemos podido ver las clásicas banderitas del PSOE (PSC y PSPV en cada caso), todas iguales, con su marquito blanco, un ejemplo perfecto de espontánea participación de la ciudadanía en los actos políticos. También hemos podido ver las respectivas banderas autonómicas (también todas igualitas). Banderas españolas, ni grandes ni pequeñas. Dirán ustedes que, dada la deriva nacionalista del PSC y del PSPV, no deja de ser una señal de que ambos esquejes del PSOE se van preparando a marchas forzadas para la futura independencia (relativa o absoluta) de sus feudos. El caso, lo que realmente me llama la atención, es que, en los últimos años (al menos desde la noche de la victoria electoral del 14 de Marzo, inclusive) no he sido capaz de ver una bandera española en un acto público del PSOE se celebrara donde se celebrara. Obviamente no he estado en todos y sólo los he visto por la tele pero como sé que los encargados de la organización de estos eventos suelos suelen tener muy en cuenta qué se va a ver en pantalla y qué va a quedar fuera de cámara, entiendo como justificada la conclusión de que esa ausencia de la bandera nacional es un acto voluntario.
Que cada uno deduzca lo que quiera de esto. Por mi parte, yo creo que el partido socialista (o al menos una parte importante de sus dirigentes) tiene una alergia histórica a la misma idea de España, independientemente de los que esa idea signifique hoy en día (parlamentarismo, casi treinta años de democracia con unos cuantos ya de gobierno de la izquierda...). Para el PSOE, España siempre será esa cosa que menciona de vez en cuando la derecha y que ellos no han querido asimilar porque lo suyo siempre fue el socialismo, ayer Unión Soviética, ahora Cuba, Venezuela, Bolivia... pero España, sólo para los negocios.
Yo, que nunca he sido ni muy patriota ni muy dado a simbologías de ningún tipo, entiendo que la bandera nacional es un símbolo de nuestras instituciones, del modelo de sociedad que nos dimos cuando el dictador se murió de viejo y, con todos los inconvenientes y rémoras que queramos encontrarle al juego que diseñamos, me parece preocupante que uno de los dos grandes partidos del país, uno que ha sido, es y será partido de Gobierno, sienta como ajeno el símbolo de todo esto y, por extensión, la propia concepción de nuestra democracia, sustituyéndolo en toda ocasión por el símbolo de su partido. Aunque eso explicaría alguna que otra cosa, ¿no?

Escrito por Feyn Dem en: 22 de Mayo 2006 a las 08:30 PM