Junio 28, 2005

Ilusos e ingenieros sociales

“Esta ley nos hace mejores como país”. Lo escucho y voy rápidamente al cuarto de baño para ver si esa mejora nacional se ha reflejado en mí, pero en el espejo parezco igual, ni más guapo, ni más alto, de hecho... ¿no se me estará cayendo el pelo? Luego, más calmado, recuerdo unas palabras de Jordi Sevilla de hace más de un año y todo parece encajar: “Aspirar a mejorar al ser humano puede ser complejo e incluso tener contraindicaciones. Pero es difícil no considerarlo como una aspiración razonable.”
Mejores por decreto ley, buenos por obra y gracia de Zapatero. Zerolo señala la dirección y los españoles damos un paso hacia la perfección. ¿Acaso tenemos derecho a negarnos, a llevar la contraria o a protestar? Descubriremos, algunos más sorprendidos que otros, que la libertad no forma parte de la futura humanidad uniformada y tolerante sólo con ella misma que nos diseñan desde Moncloa. Ya nos dirán dónde acabaremos los inadaptados, los excéntricos que defendemos que el Estado no tiene derecho a decirnos cómo somos.
Y si, por unas razones o por otras, no nos parece bien esta ley milagrosa, ¿seremos por eso peores hoy de lo que éramos ayer? Si el Gobierno decide hacer una ley mañana para otorgarme la dignidad a través del BOE quizás tenga que decirle al presidente, verá... no la quiero, no se moleste en hacer una ley para dignificarme, eso no está en sus manos. Lo siento si ciertos sectores de la sociedad y el propio presidente lo creen así. Ya dije hace tiempo que cosas como el compromiso entre amantes, la libertad individual y la dignidad que todo ser humano posee están antes y por encima de la existencia del Estado y de los “estadistas”. No me haga favores, señor Zapatero; o mejor, hágame uno, no se meta en mi vida.

Escrito por Feyn Dem en: 7:09 PM | Comentarios (1)

Junio 23, 2005

El chivato era el culpable

Por suerte o por desgracia, y empiezo a pensar que más bien por suerte, la crisis de la UE no es cosa de un día ni en sus consecuencias ni en su origen. Como si estuviéramos en un patio de colegio, los principales responsables de la penosa situación actual pretenden, reduciéndolo todo a una cuestión presupuestaria, acusar al más callado y serio de la clase de sus propias culpas pero, echando un vistazo rápido a los últimos años de la Unión, no puede quedar más claro que el que levanta el dedo acusador es el verdadero asesino de esta novela negra. Los sucesivos gobiernos de Francia y Alemania han pretendido construir una UE a su medida y con todos sus defectos: una burocracia de proporciones gigantescas y tendencia al encallamiento, unas reglamentaciones tan complejas como inútiles que paralizan la economía y hacen extraordinariamente opaco el funcionamiento de las instituciones, una invasión permanente del “estado europeo” de la vida civil de los países miembros, unas subvenciones millonarias para sostener a la acomodada población de ciertos países. Oscurantismo e intervención estatal constante, esos ingredientes han hecho de la UE un triste espectáculo que nadie entiende. Y tendrán que dar gracias los políticos porque, si los europeos entendieran el mejunje repugnante que han construido a su costa, probablemente haría mucho que esta crisis se hubiera producido.
Dicen ahora los representantes de Francia y Alemania, con la inestimable ayuda del presidente de turno de la UE, que la culpa de todo la tiene Gran Bretaña. Esta crisis, que no olvidemos que no es únicamente una cuestión presupuestaria, comenzó a desatarse a raíz de sendos noes en los referendos para ratificar la “constitución” europea en Francia y Holanda. De ese resultado, que nace del enorme abismo que separa a la Unión Europea de los europeos que le deberían dar sentido, tienen la responsabilidad quienes más empujaron en esa dirección, precisamente franceses y alemanes. De todos es sabido que los británicos, estando dentro de la Unión, han preferido mantenerse en una situación marginal, fuera del euro, apartados en buena medida de las políticas de subvenciones (sobre todo agrícolas) y siempre con un pie fuera del continente y mirando de reojo al otro lado del Atlántico. Poca responsabilidad se les podrá achacar en la crisis institucional.
Con respecto a la crisis presupuestaria los británicos han expresado con claridad el absurdo que supone de la PAC, un gasto multimillonario para mantener una estructura productiva obsoleta, nada rentable y que contribuye a condenar a la pobreza a millones de personas en los países más pobres gracias a que los europeos pagamos nuestros alimentos a precio de oro vía impuestos. La exigencia británica de una política económica más modesta y más clara no es más que la lógica reacción a años de dispendio injustificable. Lo realmente extraño de esta historia es que franceses y alemanes, aquellos que pagan impuestos, no hayan puesto ya el grito en el cielo por estar soltando dinero sin que nadie les explique para qué, probablemente por miedo a que en ese preciso momento los votantes decidan cerrar el grifo. Franceses y alemanes han querido retratarse como donantes generosos, encantados de regalar el dinero de sus contribuyentes para ayudar a progresar a los nuevos países que han sido admitidos en la UE. Como no podía ser de otra forma, ambos países, y especialmente Alemania, esperan recuperar todo el dinero que suelten y parte de lo que se quite a los demás a través del comercio con esos países. Ya sucedió eso con España, que ha visto su volumen de importaciones desde el resto de países de la UE crecer muy por encima del flujo de ayudas recibidas. Y es perfectamente lógico, nosotros somos más ricos y ellos también, cosas del comercio en un sistema capitalista. El expediente es el mismo para los nuevos países de la UE, pero vestirlo de falsa generosidad para poder atacar a quienes exigen claridad en las cuentas me hace preguntarme cuántos chanchullos no se moverán en Bruselas, cuanta gente vería peligrar su fuente de ingresos si la burocracia europea se viese obligada a funcionar racionalmente, a invertir y no a regalar, a exigir cuentas y no excusas.
A día de hoy nos encontramos antes dos europas, no dos velocidades, ni una Europa vieja y otra nueva, sino dos concepciones de Europa bien diferentes. Por un lado la ya conocida por todos y que se basa en el estatalismo, el “motor” franco-alemán y la ausencia de todo control ciudadano sobre las instituciones. El otro modelo quizás sea más modesto, menos ambicioso en sus pretensiones (precisamente porque no busca desesperadamente enfrentarse con EEUU), pero quizás resulte más cercano a los ciudadanos, más democrático, más responsable y más racional frente a la emocionalidad boba fomentada desde la Europa continental y jaleada por nuestro presidente. Sin duda, repasando la historia europea de los últimos siglos y la permanente lucha de franceses y alemanes por el control del continente, entonces de aquella manera y hoy de esta, es posible que asistamos a una nueva operación de rescate desde las islas para salvar lo que queda de espíritu democrático en Europa. Confiemos en el espíritu luchador de nuestros vecinos británicos y sus aliados.

Escrito por Feyn Dem en: 7:01 PM | Comentarios (1)

Junio 22, 2005

El libro, fijo

Ha vuelto a afirmar la ministra Calvo que los libros no han de ser un simple producto mercantil y que se les podría aplicar una política de precios fijos. Como no aclara la ministra las acciones exactas que llevarían a esos precios fijos, a qué productos afectarían o cómo se aplicarían, no comentaré la inexistente medida gubernamental y me limitaré a rechazar el principio que la sustenta.
El mercado libre es, como cualquiera puede comprobar paseando por nuestras calles, una garantía de que el consumidor recibirá lo que reclama en las mejores condiciones y al mejor precio posible. Una economía intervenida y con precios fijados por el Estado es una garantía de miseria, atraso y desabastecimiento (vean el mercado casi cautivo de la energía en España para tener un buen ejemplo). El argumento que suelen esgrimir los socialistas frente a la economía de libre mercado es que esta deja fuera a quienes no pueden afrontar el precio libremente establecido. Esto es cierto, la gente gasta su dinero en función de sus preferencias y seguro que algunos bienes de consumo quedarán fuera de las posibilidades económicas de mucha gente que habrá preferido invertir su capital en otros productos que necesitaba más. El simple hecho de querer algo no da derecho a tenerlo, cada uno debe ser libre de establecer sus criterios de gasto según sus preferencias. Pero el argumento continúa. Pretenden los socialistas crear toda una serie de bienes que deben estar por encima del mercado, y regulados por el Estado, para que todo el mundo tenga acceso a ellos debido a su carácter “especial”. Por supuesto, esta lista crece sin parar y va desde la educación a la sanidad, pasando por la vivienda y llegando a cosas como los libros. La aportación estatal a cada uno de estos apartados es más que discutible, prácticamente invalida el argumento por la vía del ejemplo práctico, pero, en el caso de los libros, el argumento es sencillamente insostenible porque ese bien en concreto no está fuera del alcance de nadie en nuestra sociedad. Gracias al libre mercado las principales obras literarias, filosóficas, científicas o políticas que ha parido el ser humano están al alcance de cualquiera por un precio ridículo. Cualquier ciudadano medio de este país se gasta más en cervezas o en gasolina en viajes a la playa que en libros al cabo del año. No es, por tanto, un problema de que el mercado libre deje fuera a ciudadanos ansiosos por culturizarse, se trata de que la gente prefiere gastarse su dinero en otras cosas. ¿Es eso criticable? No desde mi punto de vista, aunque estoy seguro de que Carmen Calvo estaría bien dispuesta a crear listados de absentistas culturales y a colgarlas de las paredes de su ministerio si le diéramos la oportunidad. ¿Debemos deducir que una medida de este tipo no beneficiará, antes al contrario, a los lectores españoles? A los lectores seguro que no les beneficia pero a ciertos editores lo mismo no les parece tan mal.

Escrito por Feyn Dem en: 6:41 PM | Comentarios (0)

Preguntas tontas, respuestas incómodas

El tipo de actitud que se muestra ante un delincuente que te perdona la vida o la cartera para seguir amenazando a tus vecinos dependerá del aprecio o el respeto que sientas por esos vecinos. Cuando ETA decidió declarar una tregua sólo para Cataluña negociada por el señor Carod Rovira a pocos nos sorprendió, es notorio el desprecio por todo el que no sea catalán que siente la gente de ERC. Estos días los asesinos han decidido hacer público que levantan la amenaza sobre los cargos políticos electos en España y no han faltado los que, con dignidad, y demostrando el respeto debido a todos los ciudadanos españoles, han rechazado esa tregua miserable y tramposa. Si el Estado, sus instituciones y sus representantes están para defender la vida, la libertad y la propiedad de los ciudadanos, ¿qué podríamos pensar de un político que vende a sus representados por un salvavidas frente al nacionalismo sanguinario?
Cuando los terroristas te perdonan la vida por ser quien eres y hacer lo que haces, lo lógico y lo respetable es ponerse de pie en ese mismo sitio que han usado como excusa para indultarte y afirmar con rotundidad que ellos no son quienes para imponer condenas o levantarlas, que si defender tus principios en libertad implica tener que soportar la sombra etarra eso sólo hará más digna y elevada tu lucha frente a la barbarie. Sabemos que hay en el Congreso de los Diputados gente que no piensa así, que ya habían sido perdonados por ETA después de haberse arrastrado a su puerta y haber llorado su perdón. Lo que yo no esperaba, aunque no me sorprenda, es que el PSOE se incluya en el grupo de los cobardes. Y no lo esperaba porque hay en ese partido muchos valientes que han defendido a capa y espada los mismos principios que hacían imprescindible que el Parlamento se pronunciara rechazando esa tregua. Quizás algún grupo se hubiera retratado votando en contra de tal declaración, y me gustaría pensar que el rechazo del PSOE nace del miedo a ver a sus socios expuestos ante el público en toda su miseria. Sería rastrero, terrorífico, pero sería mejor que pensar que el partido del Gobierno ya ha decidido rendirse ante ETA pase lo que pase.
La excusa esgrimida por Rubalcaba y otros portavoces del resto de grupos, que esperaron a recibir la señal convenida por el Gobierno para empezar a hablar, es que no se debe responder desde el Parlamento a los comunicados de ETA. Estaría de acuerdo en muchos casos pero no en este por dos razones. Primero porque la artimaña terrorista está dirigida directamente contra el Parlamento y eso ya hace justificable responder desde allí, se ha pretendido insultar y deshonrar al Congreso y es desde allí desde donde la bofetada debe ser devuelta. En según lugar, el propio comunicado etarra afirma que el origen de la tregua está en los cambios escenificados en el Parlamento en fechas recientes con respecto al Pacto Antiterrorista y al famoso permiso para negociar votado tras el debate sobre el estado de la nación. ETA dice que su “tregua para políticos” es producto de una serie de mensajes emitidos desde el Parlamento y por los diputados lo que hace inexcusable que se responda desde el mismo sitio para negarlo.
Dice Rubalcaba que ya le gustaría “a ETA que el Parlamento se pusiera a hacer declaraciones sobre sus comunicados”. Ya nos gustaría a algunos, señor Rubalcaba, que el Parlamente no se dedicara, a través de su grupo y el Gobierno al que apoya, a mandar mensajes a ETA cuyas respuestas les dejan tan en evidencia a ustedes.

Escrito por Feyn Dem en: 6:37 PM | Comentarios (0)

Junio 20, 2005

Montilla en clave intelectual

Declaración original: “Es lamentable ver manifestándose de la mano del PP, pidiendo que se recorten derechos, a aquellos que nunca salieron a la calle a pedir la democracia”. José Montilla, ministro de Industria.
Traducción: “Anda que si os pudiera meter mano se os iban a quitar las ganas de salir a la calle”.
Es poco discutible que a la izquierda mediática y política se le han atragantado las manifestaciones de las últimas semanas. Existen argumentos para criticar a quienes se manifestaron el sábado, yo mismo daría unos cuantos si no estuviera un poco vago últimamente, pero los ataques ad hominem, y más cuando no tienen ni pies ni cabeza, como es el caso, no hacen sino retratar al acusador mucho más que al acusado.
La primera imprecisión del ministro Montilla, me gustaría pensar que calculada pero probablemente se quede en torpe, consiste en asumir que se está pidiendo un recorte de derechos donde se está reclamando que no se concedan unos cuya justicia es discutible. E insisto en que no comparto buena parte de las motivaciones de la manifestación del sábado, pero creo que el debate, por ambas partes, se ha simplificado llevándolo al terreno de lo emocional, de forma que se han dejado de tratar los temas básicos, es decir, la cuestión de si una pareja homosexual debe tener acceso a ciertos privilegios cuyo origen radica en la ligazón ineludible entre matrimonio tradicional e hijos. Y aquí volvemos al asunto de la adopción, con toda su carga de estudios más o menos serios, y de las amplias posibilidades de engendrar por vías “indirectas” que tienen muchas parejas homosexuales y que podrían justificar esos derechos. Este debate se ha abandonado de inicio desde los sectores más implicados en la polémica, incluyendo al Gobierno.
Pero la pieza más ridícula de las declaraciones de Montilla está en la segunda parte de su frase. Para empezar, y observando las imágenes de la manifestación, es obvio que muchos de los asistentes no se manifestaron pidiendo la democracia... porque no tenían edad para hacerlo, si es que habían nacido. Intentar deslegitimar a cientos de miles de personas, atribuyéndoles, sin fundamento ninguno, cierta actitud hace treinta años es, por este orden, estúpido, infantil y revanchista. Ni siquiera voy a preguntar por dónde andaba Montilla en esa época, sus declaraciones le retratan con un ejemplo casi perfecto del tipo de ciudadano que permitió que el dictador muriese de viejo y en la cama. Ese tipo de ciudadano que, cuando alguien sale a la calle para manifestar una opinión diferente a la suya, se limita a tildarle de contrario al sistema y a mirar para otro lado si se le impide expresarse en libertad. Los había en el franquismo, en la Alemania nazi y en la Rusia soviética. Montilla, como el “vociferante” Pumpido, no dejan de ser dignos representantes del franquismo sociológico; que hayan cambiado un caudillo por el progresismo hiperlegitimado poco importa.
Lo lamentable del señor Montilla es que pretenda que es suficiente soltar una mamarrachada barata para convencer a los españoles de que su ley es justa y las reclamaciones de los manifestantes no. Deberíamos estar acostumbrados, después de lecciones de estupidez como las que tuvimos que soportar con la “constitución” europea, a esperar de nuestros políticos consignas cutres pero, ¿deberíamos seguir admitiéndolo?

Escrito por Feyn Dem en: 7:10 PM | Comentarios (1)

Junio 17, 2005

Señal de alarma

Muchos recordarán el polémico examen sobre conocimientos básicos al final del primer ciclo educativo que se llevó a cabo en la Comunidad de Madrid en el mes de Mayo y del que ahora tenemos los resultados generales. Polémico por el rechazo absurdo del PSOE a la realización de una prueba que pretendía tomar la temperatura al nivel de conocimientos de los escolares madrileños, pero que no era evaluable y en la que el anonimato era absoluto tanto para los alumnos, a los que sólo se les daba la nota si lo solicitaban los padres, como para los centros educativos, ya que los resultados no se iban a publicar por centros, ni siquiera por tipos de centro (un punto en el que no estoy en absoluto de acuerdo). Ya vemos que esto no ha sido del todo cierto. Circulan datos sobre algunos centros particulares, como la buena situación en el conjunto de varios colegios con un alto porcentaje de inmigrantes. Pero estas “filtraciones” siempre se han referido a centros destacados en lo positivo y tienen un claro matiz políticamente correcto.
En general, lo más destacado es el alto porcentaje de suspensos (30%) para una prueba con preguntas consideradas básicas, y la nota media, que resulta algo baja (6,01). Sólo esto ya justifica la realización de la prueba como mecanismo detector de serios problemas en la educación madrileña. La mayor parte de las preguntas requerían, por parte de los alumnos, de una cultura general no especialmente amplia. Equivocarse en preguntas como en qué continentes se encuentran Ecuador o Marruecos, dos países que aportan gran cantidad de inmigrantes a España y que nos son cercanos, en un caso geográfica y en el otro históricamente, o el no saber ordenar cronológicamente el descubrimiento de América y la Segunda Guerra Mundial, denotan una escasa capacidad retentiva y de atención, una falta de cultura general preocupante. Más graves aún son los fallos en matemáticas, no tanto por tratarse de problemas sencillos sino porque, según los docentes, los fallos se originaron más por la incapacidad para comprender el enunciado de los ejercicios que por desconocimiento de las herramientas de cálculo necesarias para resolverlos. Nunca es tarde para adquirir nuevas herramientas intelectuales pero de nada servirán si la base del razonamiento lógico falta. Esto, además, saca a relucir la falacia progresista de que las reformas de los ochenta y principios de los noventa reducían contenidos concretos para potenciar la adquisición de capacidades de razonamiento por parte de los niños. Ahora nos encontramos con alumnos incultos e incapaces de seguir un argumento lógico que presente una complejidad mínima.
Quizás el principal defecto de esta prueba, un defecto inevitable, es que se trata de la primera de este tipo y a esta escala realizada en la Comunidad de Madrid en los últimos tiempos. Desconocemos, por tanto, en qué dirección nos movemos, si estamos mejorando o si el nivel de la educación sigue una peligrosa cuesta abajo. Precisamente por eso, este tipo de pruebas no sólo deberían ampliarse a otros ciclos educativos, también deberían repetirse anualmente para poder determinar, no sólo la posición, sino la dirección que sigue nuestra educación. Para solucionar un problema, la primera medida es realizar un diagnóstico acertado y poder seguir la evolución de la “enfermedad” según se vayan aplicando remedios. Y el futuro de nuestros niños puede ser un serio problema si no prestamos atención a este tipo de señales de alarma.

Escrito por Feyn Dem en: 6:51 PM | Comentarios (2)

Junio 16, 2005

Otra vez la tribu

En este mundo moderno nuestro la tribu tiene ese algo de primitivo y cerrado, de primario e irracional, que a muchos fascina. Es este un país muy acostumbrado a las tribus, grupos de individuos que, a través de un nexo común real o inventado (o inventado a partir de una realidad fragmentaria) se convierten en congregaciones oscurantistas, basadas en el asentimiento absoluto y en la negación del individuo, que cae rendido ante ese oscuro tótem que es la nacionalidad, la lengua, la ideología o la simple y mutable circunstancia vital. Ejemplos tenemos muchos, seguro que ya les han venido a la cabeza unos cuantos.
Incluso en grupos esencialmente modernos, o que así se nos muestran, existe esa tendencia a percibir la opinión del grupo como verdad inmutable, por mucho que varíe con el tiempo. Uno de los principios imprescindibles de toda democracia, la defensa de las minorías ante la dictadura de la mayoría, desaparece en la tribu, siempre más arcaica y menos sofisticada en sus planteamientos. Por eso, cualquier desviación de la momentánea ortodoxia tribal tiene su precio y su fuerza del orden, siempre dispuesta y voluntariosa para imponer la voluntad general. Y no importa cómo. La democracia, la libertad, la ley... son conceptos vacíos al lado de la fidelidad a la tribu, que debe respetarse siempre.

Escrito por Feyn Dem en: 6:05 PM | Comentarios (0)

Junio 15, 2005

Uno de cada tres

¿La noticia? Según un estudio, uno de cada tres científicos norteamericanos han falseado en alguna ocasión datos de sus estudios en mayor o menor medida. Noticia, claro está, para quien viva en esa lejana galaxia en la que los científicos no son seres humanos. Uno de cada tres científicos falsean sus datos (ya decían que Mendel apartaba con disimulo los guisantes que le salían rana), uno de cada tres aspirantes a un puesto de trabajo mienten en la entrevista, uno de cada tres testigos en un juicio no dicen la verdad en la sala de justicia, uno de cada tres días cuando, al levantarme, digo buenos días, miento. Incluso admitiría que, en alguno de los casos anteriores, sospecho que estamos más en el “dos de cada tres” que en el “uno de cada tres”.
Alguna luminaria habrá descubierto hoy que los científicos son personas y no espíritus benéficos venidos de otra dimensión más honesta, más justa, más hermosa. Ya nos gustaría. Pero, ¿cómo es que la ciencia avanza teniendo en cuenta que es un nido de mentirosos compulsivos? ¿Qué podemos hacer para convertir a los investigadores en seres incapaces de mentir? ¿Les conectaremos a máquinas de la verdad las 24 horas del día? Ni mucho menos. Para las almas atormentadas por la duda: la ciencia no funciona gracias a una misteriosa epidemia de honestidad que afectaba a la gente que viste con bata blanca y que ahora estamos perdiendo. Lo hace gracias a la competencia, al principio de que ninguna afirmación es una verdad incontrovertible, que nada está escrito en piedra, que lo que aceptamos como la mejor aproximación a la realidad hoy, no tiene por qué serlo mañana. Funciona gracias a que es casi tan prestigioso crear una teoría nueva, como derribar una antigua (de hecho, son cosas que suelen ir de la mano), a que, cada día, decenas de personas se afanan en acercarse a la verdad por distintos caminos, e intentan llegar antes que el otro. La ciencia avanza, sí, gracias a la ambición de los científicos, ambición por la verdad pero también ambición por el prestigio y el dinero. Si importa poco que uno de cada tres científicos mienta un poco o mienta mucho es porque siempre habrá otro que se dé el gusto de labrarse cierto prestigio iluminando esas mentiras. ¿La mejor manera de que esas mentiras no impidan el progreso de la ciencia? Nada más sencillo, déjenla libre.

Escrito por Feyn Dem en: 7:30 PM | Comentarios (0)

Junio 14, 2005

De hoy para mañana

Hinchan el globo y lo elevan. A ver qué viento sopla. Entre miradas sorprendidas y manos frotándose, me entero de que el Gobierno pretende prejubilar a cerca de 25.000 funcionarios. Y total, ¿para qué?
Uno puede entender que una empresa privada recurra a prejubilaciones en periodos de crisis, se ahorran un sueldo y reducen plantilla sin los inconvenientes de los despidos masivos. Pero, ¿cuál puede ser la intención de Jordi Sevilla? El Estado no ahorrará dinero, pagará las prejubilaciones y los nuevos puestos creados, que, aunque puedan no ser el 100%, ya se encargarán los sindicatos de que sean bastantes. Así pues, la factura será cara. Tampoco pretenden reducir el tamaño del Estado, por ir en contra de su ser primario y sus intereses electorales.
La excusa oficial es modernizar la administración rejuveneciéndola y haciéndola más flexible. En una “empresa” como el Estado, en la que no puedes despedir a los empleados y a duras penas les puedes convencer para que se modernicen o, ya puestos, para que trabajen, hay ocasiones en las que el único y absurdo expediente a mano para evitar que el dinosaurio quede atrapado en las puertas de la modernidad es contratar a la gente que necesitas y quitarte de en medio a los inútiles llenándoles los bolsillos, aunque sea a medias. Poco importa que el fantasma de la mayor generación de jubilados nunca vista asome en el horizonte, sobre todo para aquel cuyo horizonte mayor es pasado mañana; poco importa el propio programa electoral del partido, en el que se atacaban con fiereza las prejubilaciones por ser onerosas para el Estado; poco importa, en fin, que algunos sepamos que nuestra jubilación llegará más a los setenta que a los sesenta y cinco si es que queremos que llegue. Sevilla modernizará (poco) la administración pública a costa de una factura que, como todas las del gasto público, se difumina en el futuro. Es lo que tiene los gobiernos de hoy para mañana.

Escrito por Feyn Dem en: 7:37 PM | Comentarios (1)

Junio 13, 2005

Niñatos

Petulantes y presuntuosos, dice el diccionario; ignorantes y vanos, añadiría yo. Entre las personas que nunca he podido soportar por demasiado tiempo se encuentran los niños. No todos, por supuesto; he conocido niños inteligentes y fascinantes, pero no han sido mayoría. Puestos a encontrar una razón para ese sentimiento la encuentro en cierto rechazo de la razón o, para ser más exactos, en cierta utilización de la misma alejada de la lógica y cercana al fanatismo egocéntrico. Niños para lo que todo es suyo y cuya única respuesta a una negativa es el lloro histérico y la pataleta, esos pequeños para los que el “y tú más” es una regla divina de aplicación ineludible.
Cierto es que muchos adultos funcionan bajo los mismos esquemas, que incluso yo me encuentro a menudo haciendo las mimas cosas que digo detestar, aunque mantengo la lucidez mental de darme cuenta y rectificar la mayor parte de las veces. Pero en los adultos esa tendencia se disfraza, será la educación o los encontronazos esporádicos con gente de mayor estatura mental que nos hacen darnos cuenta de lo ridículo de nuestro hacer. Sea lo que sea, casi nunca siento con una persona madura la necesidad de desaparecer, para no tener que escuchar ni ser testigo de tanto absurdo, que a veces me asalta cuando tengo que tratar con un niñato. Casi nunca.

Escrito por Feyn Dem en: 4:08 PM | Comentarios (1)

Junio 10, 2005

¿Qué sería de nosotros sin...?

Moratinos: “Europa existe y no se frenará por el resultado negativo de dos referendos”
Yo había perdido un continente y no sabía dónde. Gracias, Curro, por hacer que las placas continentales sigan su marcha a pesar de franceses y holandeses, esos canallas... Por cierto, es sorprendente la forma en la que este hombre cambia de idea.
Y hablando de perder cosas, parece que la ONU ha perdido unos planos que sirven para fabricar armas nucleares. Como les parecía poca cosa, también se les han despistado algunos componentes clave de torres de centrifugado de uranio y, además, creen que parte de los planos pueden haber sido pasados a formato electrónico. Barra libre nuclear en la ONU. Sospechan que pueden estar en poder de Siria o Egipto, eso si no los tiene ya algún terrorista musulmán tarado. Por si acaso, pueden llamar a ZP a ver si con eso de la alianza de civilizaciones le ha llegado algo.
Venga, que también hay buenas noticias. Todos conocemos el aplastante éxito en taquilla de las películas españolas, ¿verdad? Pues según una encuesta que parece que blandía orgullosa ayer la ministra Calvo, a los españoles el cine patrio sólo les gusta dos décimas menos que el americano. Pedazo de décimas, diría yo. Haría bien la ministra en preguntar si la escala del gráfico era logarítmica, nunca se sabe. El próximo otoño, en TVE, “Los mundos de Calvo”, donde la realidad nunca importuna a la ficción. Por supuesto, esperamos que sea en una galaxia muy, muy lejana.

Todas estas noticias están sacadas de El Mundo de papel, si encontrais algún enlace en internet podeis dejarlo en los comentarios. Yo me rindo.

Escrito por Feyn Dem en: 7:56 PM | Comentarios (8)

Junio 8, 2005

Víctima

(Del lat. vĭctima). 1. f. Persona o animal sacrificado o destinado al sacrificio. 2. f. Persona que se expone u ofrece a un grave riesgo en obsequio de otra. 3. f. Persona que padece daño por culpa ajena o por causa fortuita. 4. f. Persona que muere por culpa ajena o por accidente fortuito. hacerse alguien la ~. 1. fr. coloq. Quejarse excesivamente buscando la compasión de los demás.

¿Mi recomendación a Zapatero y Manjón? Que presten atención a las definiciones 2 y 3, en ellas se encuentran muchas personas a las que insultan permanentemente: policías y guardias civiles, familiares y amigos de asesinados y amenazados por ETA, aquellos que sufren la extorsión nacionalista en forma de “impuesto revolucionario” y todas y cada una de las personas que ven atacadas sus libertades individuales por la acción de la banda asesina. Es decir, todos y cada uno de los ciudadanos españoles a los que les importa la libertad, la democracia y la paz con dignidad que merecemos y por la que luchamos. Me gustaría pensar que somos casi todos, así lo espero.
Y, ya puestos, ZP et al., tampoco estaría mal que abandonaran un poco su obsesión con la definición número cuatro. Ya cansa.

Escrito por Feyn Dem en: 5:57 PM | Comentarios (0)

Junio 7, 2005

El tronado

A los lectores habituales de El Mundo les será familiar la pequeña, en varios aspectos, sección de Antonio Gala en la página 3 del diario: La tronera. Suele ser difícil encontrar algo que merezca la pena leer en ese pedazo de papel, hoy lo difícil es no sentirse insultado. Por esa razón he decidido copiar aquí el artículo de hoy junto con mis apreciaciones.
Hay gente para todo
La manifestación del otro día tiene algo que produce repugnancia moral: la utilización partidista de los muertos o dañados por ETA. [¿Qué hay de repugnante en apoyar a los asesinados, a los heridos y a sus familias? El señor Gala, obviamente, no acudió a la manifestación, de forma que su comentario debe de obedecer a su desprecio por los principios de la misma: rechazar la negociación con ETA y apoyar a las víctimas. ¿En qué sentido se manipula a las víctimas cuando se acude a su convocatoria? Quizás el señor Gala sugiere que la única forma de no “utilizarlas” es dejarlas solas, como se ha hecho durante tantos años. La negativa de este caballero y de muchos como él a dar la cara junto a los que han sufrido la barbarie terrorista es lo que debería causarnos a todos repugnancia moral.] La indigestión del PP le lleva a extremos inquietantes. [No detalla el origen de la indigestión, suponemos que se refiere a la pérdida de las elecciones de Marzo de 2004. En todo caso, el PP no ha variado un ápice su posición respecto a las víctimas y a sus verdugos y al lugar que a cada uno corresponde, así que la indigestión que menciona Gala debe ser previa, eterna y quizás sea, más bien, indigestión de Gala con el PP.] Frente al plebiscito contra la guerra de Irak, alza su cabeza con esta proclama contra una paz posible: está claro que lo suyo no es la paz. [Las manifestaciones contra la guerra de Irak fueron un “plebiscito”, siempre según su concepto tabernario de la democracia, pero la del día cuatro, faltaría más, no. Esa era una maniobra orquestada de la derecha, los que se manifestaron el sábado no valían lo mismo, aunque desconocemos la medida de conversión que utiliza Gala, ¿tres de derechas valen por cada uno de izquierdas? ¿O mejor cuatro? Y, por supuesto, la gente de derechas o, más en general, los que se manifestaron el sábado en Madrid, tienen un serio problema con la paz, o al menos con el concepto de paz por libertad, de paz por derechos, de paz por muertos, de paz sin dignidad, que parece tener el señor Gala.] Personalmente no pertenezco a partido alguno, pero no soy idiota. Ignoro con qué cuenta Zapatero para haber conseguido del Congreso vía libre al diálogo con la banda terrorista: lo ha conseguido. [Más que partido, diría secta. Ya que el señor Gala se incluye entre los listos, como Peces-Barba se incluía entre los buenos, y nos llama a todos los demás idiotas, ¿qué tal si analizamos su siguiente frase? Él no sabe qué tiene Zapatero, aunque resulta sencillísimo deducirlo, tiene la complicidad de quienes más se han beneficiado de la actividad etarra estos años, los nacionalistas, comprada con dinero público y cesiones vergonzosas. No sabe lo que tiene pero le da igual, le da lo mismo qué vaya a entregar Zapatero a cambio de las armas. ¿No encuentran ustedes algo profundamente idiota en esta manifestación de ignorancia voluntaria?] Por el contrario, usar los autobuses franquistas para traer gente al otro campo, sienta mal a mi estómago y a mi memoria. [Después de llamarnos idiotas, nos llama franquistas. Sólo es legítimo movilizar a la gente cuando lo hace la izquierda, el resto, por lo visto, debemos quedarnos en casa, no salir nunca la calle salvo que queramos que se nos vea la vena fascista, esa que Gala no ve en las dificultades que se encontraron muchos de esos autobuses para llegar a Madrid. ¿Memoria? Selectiva ¿Estómago? A prueba de bombas, entonces y ahora.] No soy de ningún partido. [Y lo repite, debe ser que sabe que no le creemos del todo.] Sé, sin embargo, que jamás seré de este PP. No quiere bien España. Ni a las víctimas, hartas ya de venganzas manejadas. [Ahora él es el portavoz de las víctimas antes que las propias víctimas, típico caso de complejo de superioridad izquierdista que pretende decir a los demás lo que son, lo que piensan y lo que deben hacer. El PP no quiere bien a España, el PP manipula a las víctimas porque es el único partido que está en su manifestación... El PP fue el único partido que estuvo el sábado con las víctimas de ETA, ese es el problema, ¿dónde estaban los demás? Pero sí hubo gente de izquierdas allí, lo sé porque caminé al lado de una toda la tarde, porque escuché hablar a otras en el camino al igual que había gentes de derechas en las manifestaciones contra la guerra de Irak. ¿Y a qué venganza manejada se refiere el señor Gala? ¿A esa a la que la gente que se situó el sábado a la cabeza de la manifestación ha renunciado confiando su reparación a la justicia? Quizás se refiera como venganza a cualquier acto en la calle que no esté dirigido por la izquierda. En este país ya sabemos que, para muchos intelectuales de izquierda, cualquiera que les lleve la contraria está ejerciendo la violencia contra ellos, poseedores de la verdad eterna y de la legitimidad absoluta para hacer cualquier cosa e impedir a los demás hacerla.]

Escrito por Feyn Dem en: 7:52 PM | Comentarios (7)

Junio 6, 2005

Voluntades

Buena parte de mi tarde de domingo, como la de tantos otros en España y en el “planeta tenis”, discurrió entre saques, reveses y globos; entre remates, primeros servicios y subidas a la red. Soy uno de esos aficionados que se conforman con ver, una vez al año, algunas horas de buen tenis en París... a través de una pantalla de televisión. Una de las razones por las que soy capaz de permanecer en el sillón durante varias horas, pendiente de los viajes de ida y vuelta de una maltratada pelota amarilla, es el magnífico ejemplo de voluntad y esfuerzo que supone este deporte. Toda competición deportiva requiere de una amplia capacidad de sufrimiento y de una fuerza mental a prueba de bombas, pensemos en el ciclismo, pero en pocos podemos ver, sobre una pista y durante larguísimos y agotadores choques, cómo dos voluntades y dos talentos se enfrentan sin más límite que un elegante reglamento y su propia capacidad de resistencia física y mental.
Para ser un gran campeón de tenis no basta con un extraordinario brazo, con una técnica depurada, es necesario, aún más que en otras disciplinas, una férrea capacidad de sacrifico y una mentalidad capaz de soportar los inevitables altibajos que todo partido conlleva. Así se explica que un hombre como Agassi siga permaneciendo entre la elite, a pesar de su edad, frente a chavales con un físico a años luz del suyo. No es sólo técnica, es la voluntad del que se sabe capaz de vencer, de sobreponerse a cualquier obstáculo gracias a su talento y su trabajo. Nadal es de estos jugadores, maduro a los 19 años, frío cuando es necesario, efervescente cuando la situación lo requiere, consciente de cada situación y dispuesto a enfrentarse a las dificultades sabiendo que sus límites los pone su voluntad. Y de eso anda sobrado.
El sábado, como muchos otros españoles, me refugié tras la voluntad de otros héroes, estos lejanos al deporte pero igual de fuertes y aún más merecedores de nuestro homenaje. Bajo la larga y revitalizadora sombra de quienes han sido víctimas del terrorismo y de quienes han resistido a los asesinos con valentía, aguanté las horas bajo el tórrido sol madrileño, para poder sumar mi modesta voluntad a la de los que han tenido que soportar y aún soportan cosas que agotan y desaniman más que la sed y el calor, mensajes hirientes de quienes deberían estar apoyándoles y prefieren hacer oídos sordos a sus mensajes, de quienes llaman escuchar a lo que no es más que mirar, petulantes, con la actitud de quien se cree poseedor de la verdad cuando esta no puede ser más simple ni estar más alejada de ellos. La verdad es que los asesinos no merecen estar entre nosotros, que no tenemos por qué soportarles, ni tratarles con educación. Quizás, si algún día piden perdón de rodillas a sus víctimas, tras haber cumplido sus justas condenas, podremos ser magnánimos y generosos y aceptarles en nuestra compañía, aunque sea siempre bajo la marca imborrable de quien creyó que la sangre paga réditos políticos. Y eso lo decidirán las víctimas, que son quienes merecen reparación por lo sufrido, si es que ciertas cosas pueden ser reparadas de algún modo. ¿Ha llegado ese día? ¿Estaban los etarras, arrepentidos, pidiendo perdón el sábado en Madrid y entregando sus armas, preparándose para entrar en prisión? Yo no les vi. Y no les vi porque estaban en Bilbao, rindiendo homenaje a uno de los suyos, a otro tirano, a otro carnicero, con el visto bueno o la indiferencia de los mismos que se dedican a insultar o ignorar a las víctimas. El sábado, la voluntad de gigante de quienes ya han perdido demasiado como para preocuparse por estrategias políticas y rumores de patio de colegio dirigió una mirada a su presidente de Gobierno, una mirada serena pero exigente y que no admite dilación en la respuesta ni palabrería hueca. La paz no tiene más precio que la justicia, cuando tengamos la una tendremos la otra.

Escrito por Feyn Dem en: 6:36 PM | Comentarios (0)

Junio 3, 2005

Con quién estaremos mañana

Con los que no se han rendido nunca. Con los que se niegan a aceptar chantajes. Con quienes no admiten que los asesinos salgan libres por sugerir que van a dejar de serlo. Con los que siempre hemos estado. Con los que siempre han estado con nosotros. Y estaremos recordando a los que ya no están por defender la libertad y la democracia.
Mañana estaremos con las víctimas del terrorismo, frente a los terroristas y también frente a aquellos que se llaman a si mismos “buenos” y luego demuestran ser tan solo cobardes, manipuladores y ventajistas.
Hasta mañana.

Escrito por Feyn Dem en: 9:36 PM | Comentarios (0)

Junio 2, 2005

¿Y a ti qué te importa?

Acabo de escuchar las declaraciones de Maragall sobre la comisión parlamentaria sobre el famoso 3%. Espero encontrarlas en breve en algún medio en internet pero, por el momento, tendremos que conformarnos con mi memoria. En resumen: a los ciudadanos catalanes no les interesa saber lo que pasó con las famosas comisiones del 3% que se cobraban desde la Generalidad a los constructores que aspiraban a conseguir algún contrato de obra pública. A los catalanes les interesa mirar al futuro sabiendo que no volverá a pasar.
Pero, querido Pascual, ¿cómo sabrán los catalanes que no sucederá de nuevo si no saben qué sucedió, ni cómo? ¿Habrán de fiarse de tu carácter serio, que tanta confianza inspira, o de tu serenidad sin límites? Hablábamos estos días de déspotas europeos que pretendían que los ciudadanos caminaran hacia el precipicio y dijeran sí, cerrando los ojos y tapándose la nariz. Esto viene a ser lo mismo, el señor Maragall toma a todos por idiotas y pretende que, después de no haber podido o no haber querido (lo que veo más probable) descubrir la verdad sobre corruptelas pasadas, nos creamos que él evitará que se repitan. En un gesto chulesco ha dicho a los catalanes: aparten la vista, nada de esto les importa, sigan entregando su dinero que nosotros sabremos encargarnos de todo. Como hasta ahora.

Escrito por Feyn Dem en: 8:47 PM | Comentarios (0)

Los que pagan también dicen No

Ayer nos recordaban en La Linterna que los holandeses son los mayores contribuyentes a la UE en términos relativos así que podemos decir que, ayer, los que pagan las facturas dijeron “hasta aquí”. No valen aquí recursos a temas de política interna o supuestos radicalismos como en el caso francés, tampoco se les puede acusar a los holandeses de desapego a la idea de una Europa unida. Lo de ayer fue un rechazo fundamentado y reflexivo al actual modelo de la Unión que se consagraba en este “tratado constitucional”.
Al contrario de lo que han afirmado muchos políticos europeos, rechazar este tratado no supone, ni la desintegración de Europa, ni el bloqueo de su desarrollo. A pesar de que nuestros despóticos burócratas, siempre tan en contacto con el pueblo europeo, supusieran que era innecesario plantearse la posibilidad de un rechazo popular al texto, la realidad ha sido tozuda y descarada y nos deja con un número limitado de salidas. Por un lado, muchos eurócratas pretenderán continuar como si no pasara nada, pero un proyecto de este calibre, sin apoyo popular, no es nada, poco más que un castillo de naipes que se desplomará al primer viento fuerte que sople, destruyendo, esta vez sí, cualquier perspectiva de una democracia europea. La segunda posibilidad es dejar todo el proceso en “stand by”, un aletargamiento que, dadas las tensiones con los presupuestos, las cesiones de soberanía y las pretensiones de muchos países de entrar en el “club”, tiene pocos visos de durar mucho. Europa está a medio hacer, irá en una dirección o en otra, pero no es posible quedarse quietos mucho tiempo.
La tercera posibilidad, quizás la más hermosa y la más improbable, es que los ciudadanos de Europa exijamos, a partir de esta estafa en forma de libreto que nos han querido vender, la construcción de una verdadera Europa, democrática y libre, con todos los medios e instituciones que una democracia necesita y con todo el respeto a la libertad individual que el ser humano anhela y merece. Pero, ¿son los pueblos europeos lo suficientemente maduros como para ver lo que se juegan y apostar por el futuro? Algunos ya han demostrado que , otros ya han afirmado que prefieren ser súbditos antes que ciudadanos. Esta, y no otra, es la verdadera Europa de las dos velocidades.

Escrito por Feyn Dem en: 9:23 AM | Comentarios (0)

Junio 1, 2005

El matón

Ah, el matón, el matón... ya saben, esa figura clásica de las películas de mafiosos, ese tipo malencarado y de aspecto sospechosamente similar al de un gorila que se dedicaba a hacer el trabajo sucio del padrino de turno. Tampoco solían ser los personajes más inteligentes de la película, todo hay que decirlo.

Escrito por Feyn Dem en: 7:22 PM | Comentarios (0)

Más coletazos del No

Un interesante artículo en el WSJ sobre el No francés desde el punto de vista norteamericano. Un párrafo a destacar:
“The prevailing view among European elites was summed up by a senior EU bureaucrat we spoke to last month who said about the French and the constitution: "They haven't read it. If they had read it, they wouldn't understand it. If they understood it, they wouldn't like it." Nonetheless, he thought that the French should vote yes anyway.”
Así funciona la democracia a la europea; antes lo llamaban despotismo ilustrado pero no sé yo lo de ilustrado qué tal le pega a esto.

Escrito por Feyn Dem en: 2:38 PM | Comentarios (3)